En su tiempo te convertiste en una entidad notablemente poderosa. Fuiste cubierto de honores, se te entregaron dominios más allá de esta dimensión… poca recompensa para alguien como tu… ¿No lo crees así?
Si, ahora si lo crees, ahora miras atrás y solo consigues sacudirte en tus cadenas, tu prisión. En tu interior florece ya la semilla del verdadero poder, puedes sentir como tus propios ojos arden con el… Nunca habías sentido algo así. Eras poco mas que un perro de presa al que ponen un bozal cuando no hace falta. ¿No es irónico? Ilusoriamente creíste que tenías poder, pero nunca te lo dejaron ver. Era muy peligroso que despertases tu potencial. ¿Qué porque? Es algo tan simple como triste… Resultaría algo bastante más difícil de someter y utilizar.
Te han utilizado en nombre de una justicia desigual. ¿Cuándo fue la ultima vez que prestaron atención a tus intereses? Quizás no seas capaz de recordarlo, puede que nunca haya llegado a suceder. Es hora de cambiar las tornas. En tu mano esta que la semilla termine de florecer. Sirve a mi orden y sírveme a mi. Serás mi heraldo y mi voz en el plano material. Podrás servir a la verdadera justicia, al mas puro orden de todas las cosas.
Y despertaras, mi heraldo, por fin despertaras…
